Creo que envidio a mi 10%

Llevo cuatro años tratando de criar a mi hijo y los mismos cuatro años sintiendo que también necesito criar al padre.

Yo confieso ante vosotras hermanas que en estos cuatro años que llevo de mamá a veces, casi siempre, siempre, he pensado que yo lo hago todo mejor que mi 10%. A veces, casi siempre, siempre, tengo una crítica para él. A veces, casi siempre, siempre se me retuerce algo en el estómago cuando veo que ese hombre que amo no hace las cosas según mis coherentes instrucciones. A veces, casi siempre, siempre … soy un fastidio.

Hay días que siento como mis niveles de “buen genio” disminuyen si de repente lo veo mirando su celular y no jugándole a mi hijo. Y siento como suben velozmente los de “mal genio” cuando me contesta con la mayor desfachatez ante mi reproche: “que intensa eres!… también es bueno que de vez en cuando se entretenga solito”.

Ni para que contarles la retahíla aburridora que debe aguantar mi 10% después de su atrevida respuesta … es que el tiempo de calidad bla bla bla y en el colegio dijeron bla bla bla y siempre es lo mismo bla bla bla y ahora yo soy la mala bla bla bla. Mientras doy mi cantaleta siento que poseo la verdad absoluta. Si me veo en retrospectiva soy otra loca de mierda.

Yo que me considero feminista, creo que debemos partir del punto que físicamente, biológicamente y mentalmente hombres y mujeres sí somos diferentes. Tener un hijo es una de las cosas con las que estas diferencias salen más a flote. Nosotras tenemos una visión, unos ideales y un modus operandi de la maternidad que a veces, casi nunca, nunca coincide con el que ellos tienen de la paternidad.

En estos 4 años me he ofuscado por ello y vaya que si he peleado.  He dado cantaleta, he alimentado mi gastritis al verlo impacientemente preparar una pañalera, he resoplado al viento al verlo manejar una situación que yo manejaría de otro modo, he agüado ojo porque lo que para mí es el fin del mundo para él es una insignificancia.

Confieso que entre muchos “te amo” y “gracias”, siempre lo he criticado.

Y como dicen por ahí que uno solo critica al que envidia, tengo algo que decirte querido 10%:

Envidio que puedas prestarle la tablet a nuestro hijo sin hacer mentalmente un cuadro que compare las horas que ha pasado en ella versus las que ha pasado en el parque.

Envidio que puedas irte de viaje y no sientas la ansiedad y la necesidad de buscar un wifi cada 10 minutos para preguntar si nuestro hijo está bien, y por el contrario me digas como si eso me calmara “Lolo está bien, si estuviera mal ya hubieran llamado”.

Envidio que puedas alistarte un sábado en 10 minutos y te sientes tranquilo a ver televisión sin pensar si quiera por un segundo que si tú ya estás listo podrías por ejemplo alistar la pañalera o al menos las llaves del carro antes de acosarme con tu “¿todavía no estás lista?”.

Envidio que en la entrega de notas digas “tienen que decir algo malo de tu hijo para que al final del año puedan echarse las flores por haberlo enderezado” mientras yo me estreso si me dicen que se salió de la raya y empiezo a buscar una terapeuta que vaya a la casa.

Envidio que me ayudes a alistar a mi hijo en la mañana con una parsimonia casi metódica como si ya no nos hubiera dejado la ruta una vez.

Envidio que no te eches la culpa por todo como hacemos las madres y solo digas “es que todo lo hago mal” cuando yo doy cantaleta pero en el fondo no creas que todo lo haces mal.

Envidio que le veas un par de moquitos en la nariz a nuestro hijo y digas no es nada, y yo sienta que debo prepararme para cuidar una pulmonía.

Envidio tu tranquilidad al ver a nuestro hijo hacer una siesta un domingo a las 5 de la tarde, envidio que me digas “tranquila, déjalo dormir, si tú estás cansada yo lo cuido por la noche”, envidio que caigas profundamente dormido y sea yo quien termine trasnochada.

Envidio que sigas en Instagram a Demi Lovato, la formula uno y a Paulina Vega y no a un montón de papás blogueros que no paran de hablar de crianza positiva y cuanta teoría creen dominar sobre crianza.

Envidio que aunque pases menos horas con nuestro hijo, seas su favorito.

Envidio que veas la vida sin mi filtro apocalíptico, con menos melodrama y menos acelere.

Por “envidio” quiero decir que no estoy de acuerdo contigo siempre pero que prometo, cada vez que te envidie, recordar que juré amarte en todos tus momentos antes que de mi boca salga algún improperio. Por “algún improperio” me refiero a sentencias que me dan la razón. Por “razón” me refiero a eso que a veces, casi siempre, siempre tengo yo.

Ay benditos hombres los amamos, a veces los odiamos y en el fondo, los envidiamos.

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7 comentarios sobre “Creo que envidio a mi 10%

  1. Me encanta como te expresas, las acurrencias que sacas en los pie de foto y admito que me he copiado de algunas, pero siempre pongo entre comillas para no sentirme mal 😅 jajajajaja

  2. Uff Nuwe, aquí veo exorcizados mis sentimientos también jajajaja. A mí la maternidad me convirtió en una malgeniada patológica. Casi todo lo que mi marido hace lo veo mal, pero mal. Y también me volví intensa re intensa. Yo no puedo decir que envidio, sino que detesto la mayoría de las cosas que mencionas. Creo que en serio necesito ayuda. Gracias por hacerme sentir que no soy la única jajajaja.

  3. Ayyy Nuwe parece q conocieras a mi marido, parece que le hubieras escrito a el, parece que lo vieras actuar y peor parece que me vieras dar lora, parece que revisaras mi Instagram y supieras a quienes sigo y a quienes sigue el … Sos una nota!!! Y tú realidad es la mía … Genial!

  4. Ellos andan en otro planeta llamado relax…. Reconozco que exploto. Cuando dice pero no estas lista… “YO EN CINCO MINUTOS ME ARREGLO”uish ..si claro ..entonces bien pueda y… Me gusta me gusta como me identifico. 👌

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