Cuarta ganadora:

MARTHA DUQUE Y TIN

Marta Duque

Es sábado y ya casi son las 11. Por fin después de mucho correr detrás de Tin y de subirlo a la cama unas 200 veces en una mini batalla para ver quien aguanta más, logre dormirlo sin dormirme yo primero. Con un ojo medio cerrado después de correr todo el día, bañarlo, ir corriendo a mercar, desempacar, guardar, darle el almuerzo, volver a vestirlo, porque luego del almuerzo quedó como si hubiera ido a la guerra, y volver a salir para terminar de hacer las “vueltitas” para las que sólo hay tiempo el sábado, con una gripa que me tiene poseída y que creo  sólo me la quitaría un exorcismo, me he “hecho la güevona” todo el día ayudada de cuanto antigripal, antihistamínico, jarabe para la tos y bebida de abuelita existe, pensando solo en que bueno sería echarse todo el día a pasar la peste…

Pensamiento que sólo desaparece al ver la carita de Martín diciendo mamá, mamá y disfrutando esos pocos meses en que su complejo de Edipo hará que el 90% del día me prefiera a mi…. Bueno aunque eso tiene sus pormenores porque reconozco que extraño poder ir a hacer pipí sola y quedarme unos segundos mirando para el techo sin pensar en nada…

Pero no dejo de reconocer que se me hincha el corazón de alegría apenas veo los post de LaNuwe. Porque siento que alguien sufre lo mismo que yo…. Que no estoy sola dando la batalla contra el mundo, aunque realmente no es tan trágico como suena, y saber que cada día abro los ojos sin ser la única que se ha remordido pensando en tomar la mejor decisión con cada cosa de Tin ….
No se si de tanto hacerse la güevona uno se pueda quedar así… Pero yo tengo en este momento 3 cosas en esta etapa del Martín con 18 meses con las que he seguido tu consejo al pie de la letra:

ES QUE EL NIÑO NO COME NADA! ¿QUE VAMOS A HACER? EL DE PEPITA, LOLITA, EL DEL VECINO QUE TIENE LA MISMA EDAD Y EL QUE SE SIENTA A UN LADO EN EL RESTAURANTE, SIEMPRE COME MÁS, SIN IMPORTAR CUANTAS CANCIONES ME HAYA APRENDIDO, QUE HAGA EL AVIÓN, QUE PROMETA GOMITAS, QUE BAILE Y LE DEJE UNTARSE DE PIES A CABEZA, EL OTRO SIEMPRE COME MÁS. Y entonces que vamos a hacer? Pues corrí como loca buscando la respuesta de porque el mío no come y los otros sí. Leí cuanto libro había, le consulté mil veces al doctor Google, hasta fui donde gastroenterólogo pediátrico y decidí que Martin va a comer cuando le saque gustó a la comida y le dé la gana. Y no me quise dejar ganar pensando que mi vida no se iba definir con una batalla eterna 6 veces al día para que coma algo y que con los comentarios de la gente pues toca hacerse la güevona y aguantarse las ganas de sacar la piedra pómez para estregarlos.

El segundo es ENTRAR EL NIÑO A LA GUARDERÍA, aclaro sólo lo entré dos días a la semana medio día porque la pelea interna y la pregunta de sí está muy chiquito, que sí le van a pegar, que sí va a llorar apenas me vaya, que si no iba a esperar que cumpliera dos años? me ganó. Pero es que hay días en que ya no tengo que ponerlo a hacer y obvió el tiene 10.000 veces más energía que yo. Entonces aquí me toca hacerme la güevona conmigo y reconocer que la súper mamá que quiero ser necesita tiempo para ella así sea un poquito…

La última cosa con la que sufro ES CON CADA GOLPE QUE SE PEGA… Todos son en la frente y en el mismo punto!! ya tengo master en bajar chichones!!! Con los primeros golpes llore como Magdalena por mala madre. Con el resto no dejo de reconocer que se me arruga el corazón y me recrimino toda la semana pensando en las mil y un formas en las que pude haber prevenido el golpe. Mismos a los que nos tendremos que acostumbrar y guardar las lágrimas para los golpes reales que le dará la vida. Bueno en este punto no es sólo mi mente loca que le da una y mil vueltas al golpe, no falta el comentario tipo: “Es que usted lo deja hacer lo que le da la gana, por eso se golpea tanto”, “Porque no lo agarraste, no ves que cuando hace eso siempre se cae?”,  “Fijó fue por estar pendiente del celular”, estas entre muchas otras frases que siempre saldrán y a las que aprendí a hacérmeles la güevona.

Yo no dejo de agradecer que existan las amigas que ya los tienen más grandecitos, que tienen medio equipo de fútbol  y que siempre serán un infaltable consuelo al que recurrimos; que para lo que hago realmente funcione;  y que por lo menos exista alguien que no le de pena salir al mundo y decir que esta etapa de la maternidad no es perfecta, que no la venda como retocada en Photoshop, y que no nos deje morir en el intento… que nos ayude a apaciguar un poquito  las ganas de matar a veces, al resto del mundo tan querido, pero tan metido.

Gracias LaNuwe por consolarnos!!! Y recordarnos que va a ser más fácil el resto de la vida SI NOS HACEMOS LAS GUEVONAS…

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