Por más que me traigan pruebas que evidencien lo contrario, nadie me quita de la cabeza que el hecho de que el día de la madre caiga un mes antes que el día del padre es una perfecta planeación estratégica femenina para saber que tanto nos debemos esforzar o relajar con la celebración de nuestros 10%.

Regalo a Papá

Que ellos se merecen nuestro esfuerzo y nuestro espíritu detallista en este día por su labor en sí como padres, no me cabe la menor duda. Pero aunque sabemos que las comparaciones son odiosas, somos mamás y sabemos que son inevitables. A más de una se le ha pasado por la cabeza la pregunta ¿y éste que fue lo que me dio? cuando de buscar el regalo perfecto para papá se trata. Yo en particular este año estoy muy embollada.

Mi celebración del día de la madre, afortunada y desafortunadamente, estuvo increíble. Afortunada, porque ese día me lo celebraron como si yo fuera una mamá ultra maravillosa, como si no fuera humana sino diosa, y como si tuviera más hijos naturales y adoptados que Angelina Jolie. Desafortunada, porque ante semejante celebración me pusieron la vara demasiado alta y ya me queda muy mal salir con un chorro de babas en el día del padre. Así que desde hace semanas vengo devanándome el cerebro buscando regalos originales para mi 10%. Si bien nosotras, las mujeres, somos las complicadas de la casa, en cuestión de regalos ellos son imposibles. Y no precisamente porque corran a cambiarlos como nosotras sino porque las posibilidades son limitadas. A una mujer la puedes embolatar con una cadena, con un splash, con una blusita, con un ramo de flores, con unos chocolates, con algo de maquillaje, con cremas, brillos, zapatos, con casi cualquier cosa que brille así no sea oro. En cambio a los hombres le repetimos una y otra vez la misma receta: camiseta, medias, loción, camiseta, medias, loción y de tanto en tanto le pegamos al perro con un gustico que logramos descifrarles, porque ellos no andan por el mundo, como nosotras, señalando antojos en cada vitrina.

Así que después de darle muchas vueltas al tema, descubrí que los mejores regalos que le he dado a mi 10% durante estos 7 años poco tienen que ver con esos que conseguí yendo de almacén en almacén copando la tarjeta de crédito. Así que si usted no ha conseguido el regalo perfecto del día del padre tome atenta nota a estos regalos infalibles:

1. Desayuno a la cama:

Las abuelas la tenían más clara que nosotras, no en vano siguen repitiéndonos que a un hombre se le conquista con la comida. Pero si usted es como yo, medio negada para las artes culinarias no se preocupe. Hay opciones que la harán quedar como una reina sin tener que madrugar a exprimir naranjas, sin tener que botar los huevos que no quedaron en forma de corazón, sin tener que poner a remojar la olla en la que se le quemaron los pancakes y sin tener que perder una hora de arrunchis mañanero tratando de quitar el chocolate regado por toda la estufa. Llevarle a su marido un desayuno a la cama sin tener que ensuciar un solo plato no tiene precio. Yo he probado todos los que ofrece www.lachocolata.com.co y los recomiendo con todo el temor a que se vuelvan adictas como yo.

2. Una carta

A veces se nos olvida lo poderoso que es poner nuestros sentimientos en una hoja de papel. Creemos que los emoticones que mandamos por whatsapp son más que suficientes para que la otra persona sepa cuanto la queremos. Pero las palabras escritas a veces expresan mejor lo que las habladas no alcanzan. Cuando nos tomamos el tiempo de escribir al menos 3 renglones a mano, sinceros y sentidos descubrimos en la cara de sorpresa del otro que sólo hasta ese momento esa persona ha entendido lo mucho que la amamos. Mi 10% no agüa ojo ni viendo “Bajo la misma estrella” y el pasado día del padre (que era oficialmente su primero) decidí hacerle una carta en una hoja de cuaderno sin mayores pretensiones que resumir su primer año como papá. No sólo descubrí que no tenía el lagrimal atrofiado ni una piedra en lugar de corazón sino que el hecho de que yo le reconociera las grandes y pequeñas cosas que hacía con Lolo hacían que todos los esfuerzos valieran la pena y lo motivaran a ser un mejor papá. Hace poco me reconoció que guarda la carta en su billetera y que la lee de tanto en tanto cuando necesita un shot de buena energía. No tenemos que ser los mejores escritores y en cambio estaremos dando un regalo único e invaluable.

  1. Un día sin dar lora.

O al menos medio, para nosotras puede ser de las cosas más difíciles de hacer pero ellos estarán inmensamente agradecidos. Como mujeres, y más como mamás, creemos que nuestra misión es ir por el mundo criando a la gente, enseñándole buenos modales y corrigiendo conductas indebidas. Se nos olvida que nadie aprende con cantaleta y nos volvemos expertas en repetir las cosas como un disco rallado. Ellos, nuestros 10%, son nuestras principales víctimas. Yo he empezado la tarea, y aunque no ha sido fácil, he logrado varias horas seguidas mordiéndome la lengua. Mi meta es llegar a una semana completa y en un futuro espero completar el mes. La vida es más bonita cuando la manera de hacer las cosas de mi 10% (cosas que yo haría obviamente diferente) me parecen chistosas e ingeniosas y no mal hechas y desesperantes. Con sólo cambiar ese chip la cantaleta disminuye en un 90%, los matrimonios se hacen más duraderos, las tardes más amenas, los hijos más felices, las mujeres más bonitas y los maridos más hogareños. Haga el intento, dele ese regalo a su 10% y de paso dese ese regalo a usted. Olvídese de una vez por todas de esa ex novia que su 10% sólo recuerda cuando usted la menciona, relájese si se demora 5 minutos más en la oficina, ríase si olvidó llevar la pañalera y cállese si no tiene algo bonito que decir.

  1. Ver su programa favorito

Para algunos será fútbol, para otros películas de acción, una serie fantasiosa o una carrera de Fórmula 1. Las horas de televisión después de un hijo son limitadas, por eso cuando tenemos el espacio de acostarnos en la cama y ver algo que no tenga como protagonista un animal idealizado, carismático, hablador y además con buena voz, es normal que queramos ver algo que nos gusta. Muchas veces eso que queremos ver no concuerda con lo que nuestro 10% quiere ver. Pero darse la oportunidad de ver eso que a ellos les encanta puede despertar en usted nuevas pasiones o al menos temas de conversación. En mi caso, este mes prometí verme la saga completa de Star Wars sin dormirme, leer un libro en vez de molestar mientras él ve la Fórmula 1, y ver partidos de la copa América así no juegue Colombia. Prometí hacerlo sin hacer cara de pereza y él prometió contestar pacientemente las preguntas estúpidas que este tipo de programas pueden despertar en mi, además de ver esa comedia romántica que llevo meses rogándole.

Apuéstele con toda este día del padre a hacer a su hombre feliz y verá que usted será la ganadora…

No comments

LEAVE A COMMENT