Ser o no ser mamá. Es una discusión que se ha empezado a apoderar de nuestras “noches de chicas”, de los timelines en twitter, de los blogs de moda, de las editoriales de revista, de las visitas a la suegra y hasta de las obligadas, y por fortuna cortas, conversaciones de ascensor. Es un tema que toca tantas susceptibilidades tanto para la que lo es como para la que no lo quiere ser que termina como “por variar” enfrentando a mujeres contra mujeres.

Para mi, dicho debate no debería siquiera de existir. Que la que no quiere ser mamá no lo sea. No tener hijos no significa que seamos personas egoístas, inmaduras o superficiales, como muchos padres de familia desesperadamente tratan de ofender a quien expresa su deseo de no tener hijos. Ahora bien, tampoco significa que seamos más inteligentes, mas conscientes, más felices o más “cool” si no los tenemos.

Soy mamá. Y me desgasta enormemente ver otras mamás buscando razones descabelladas, para refutar, entre otros, el argumento de “hay sobrepoblación en el mundo como para traer otra persona más a gastar los pocos recursos que nos quedan”. La que no quiere ser mamá ya tomó su decisión así que déjenla en paz, por más que le queramos explicar lo increíble que es el amor por un hijo jamás va a siquiera alcanzar a imaginárselo. Ahí si como bien dice el dicho “el que lo vive es quien o goza” así que no seamos tan mamomas o, valga la pena decirlo, tan mamás. La  verdadera y realmente válida discusión debería ser: si ya soy mamá, que tipo de mamá quiero ser?.

El embarazo a pesar de sus incomodidades y nauseas, es fácil. El parto no es tan grave como lo pintan o por algún mandato divino a uno hasta se le olvida. Las trasnochadas dando tetero y no rumbiando no son todas y no son para siempre. Lo difícil no es ser mamá, lo difícil es ser una buena. Lo desafiante es garantizarle a tus hijos que vienen a ser parte de un hogar feliz, es seguir amando y consintiendo a tu esposo, a tus padres, a tus suegros, a tu empleada, porque con el ejemplo le enseñas más que con una cantaleta y una jalada de orejas. El reto es dedicarle el tiempo que puedas pero tiempo de verdad, no con tu mente en el celular. La tarea es llenarlos de amor así a veces nos digan que nos los vamos a tirar. Lo difícil es sacrificar mil cosas que te gustaría hacer pero que comparadas con estar con ellos resultan poco importantes (el gimnasio puede esperar, si no tengo un perfecto manicure no me voy a morir, si me pierdo el chiste del momento en el chat tampoco pasa nada…) Lo importante es no buscar como deshacernos de ellos a cada oportunidad que tenemos, es realmente esa vecina, ese programa de tv mejor que estar conmigo así sea haciendo mercado?. Lo osado y heroico es que seas tu quien se arriesgue a criarlos y no tu empleada o la abuela. Por más buenas que sean, la empleada no podrá remplazarte y la genialidad de la abuela es precisamente que los pueda malcriar. Lo audaz de ser madre no es haber soportado una panza y 20 kilos de más por 9 meses (ni tampoco haber logrado bajarlos) es acostarte, seguramente acabada, con la satisfacción de que tu bebé es un bebé feliz gracias a ti.

Estoy rodeada de mujeres que han decidido no ser madres con argumentos que parecen más excusas que razones. Es triste, pero lo realmente sobrecogedor es estar rodeada de mamás que decidieron serlo al parecer por las razones equivocadas.

Aplaudo de pie a aquellas mujeres valientes que analizaron a fondo el oficio de ser mamá y decidieron no serlo no porque les preocupaba perder noches de rumba o tardes de shopping sino porque llegaron a la conclusión que de que no podrían ser lo mejor para ese bebé. Aplaudo, aún más, a aquellas con agallas que lo analizaron, decidieron serlo y se esfuerzan cada día por ser las mejores. A las otras, prefiero no decirles nada porque lo único que podría decir ya no tiene sentido: ojalá hubieras seguido planificando.

balcón slide

Sígueme en Instagram, Twitter y Facebook: @lanuwe

Latest comments
  • Amo tu blog…
    No soy mamá pero tengo la convicción de serlo algún día… y no ahora porque se que no puedo ser la mejor…
    Luego de leer este articulo me convenzo aun mas que mi bebé ha de tener a una mamá que le va a dedicar mas tiempo de calidad…

    No dejes de escribir sigue contándonos mas cosas a las que aun no somos mamás pero que por nada del mundo queremos perdernos ese estilo de vida.

  • Muy cierto,si no se sienten preparadas para ser mamas, mejor que no lo sean. Chocan mucho las opiniones de las no mamas,pues obvio no pueden ser objetivas sus opiniones. Porq no tienen ni idea de lo que es. yo crei alguna vez Vislumbrarlo por que vivi con mi sobrino, pienso que las mujeres de ahora nos casamos mas entraditas en años, a mi parecer ya uno piensa más consciente la decisión , bueno y aparte los comentarios pesimistas de las generaciones pasadas, tampoco ayudan mucho y miles de excusas más, para ellas poder justificar su decisión. Si que mamera, discusión eterna.lo que si debe quedar claro, es, que lo más importante,es querer serlo; lo demás sobra.no quisiera ver, más mamas frustadas,infelices y malas madres me indigna.no lo entiendo y por más que lo pienso lo único que se me ocurre es que no tienen el chip y no querían serlo.a las que no quieren serlo no expliquen tanto y las que somos dejemos de joder. no nos parece que se pierdan de esto tan increible que es ser mamá. Es su decisión,justificada o no , con criterio o sin él. debemosde dejar de hacer lo que hacen nuestras madres abuelas.suegras.tias etc tanta presionadera y dejar que fluya y tomen su decision basada en lo que dice la nuwe.en querer ser una buena, garantizar un hogar feliz, no sentir que es un sacrificio, porque fue una decisión consciente y si no es así y sus prioridades son otras sigan planificando.

LEAVE A COMMENT