Sabemos que no soy la mamá perfecta, entonces: quién me dijo a mi que podía ponerme a dar lecciones sobre como ser una buena mamá? De donde vengo yo a decir porque sí y porque no se deben tener hijos? Con que derecho vengo yo a dármelas de la super mamá?

Días después, en realidad segundos, de haber publicado mi primera entrada al blog, al releerla la odié y me odie infinitamente. Odié verme como esa persona que cree estar convencida de cómo deben hacerse las cosas cuando la verdad es que la mayoría de veces no tengo ni idea de lo que estoy haciendo. No la tengo. Como seguramente tampoco la tienen otras mamás.

Yo, mamá primeriza, inexperta, acaparadora, malcriadora y, aunque no se lo acepte a mi marido, muchas veces neurótica, tuve el descaro de pensar que la tenía completamente clara como para escribir sobre el tema.

Yo, la misma mamá que a pesar de lo intensa una mañana por hacer 5 minutos más de pereza ignorando los intentos de Lorenzo por llamar mi atención, parpadee medio segundo, quiero creer que no fue más, y sólo fui capaz de despertar con el golpe de Lorenzo contra el suelo. No tuvo que quedarle una cicatriz estilo Harry Potter para que yo me sintiera como una piltrafa durante una semana cada vez que le veía la frente.

Yo, la misma mamá que me las doy de dogmática y psicorrígida más de una noche me he llevado a Lorenzo a dormir entre mi esposo y yo justificando que a veces uno necesita descansar y volver a experimentar lo que es dormir 7 horas seguidas cuando la verdad es que es absolutamente delicioso despertar con una mini mano babeada que trata de abrirte los ojos.

Yo, la misma mamá que me jacto de ser cero exagerada he pasado toda una noche en urgencias esperando que le hagan toda clase de exámenes a Lorenzo porque andaba paniquiada con un poquito de reflujo. Y por culpa de Dr. House he vuelto a mi casa sintiéndome humillada por la cara complaciente de los doctores que en verdad quieren gritarme “primeriza!! por qué nos haces perder el tiempo??” y con una formula médica recetando goticas de valeriana… para mi.

Y es que hasta ahora me entero que ser mamá no es sabérselas todas. Siempre nos dijeron que los bebés no venían con manual de instrucciones pero no mencionaron que el de ser mamá ni siquiera está escrito. La mayoría de veces no sabemos lo que tenemos que hacer, tan sólo esperamos que lo que estemos haciendo lo estemos haciendo bien. Pues la verdad es que no hay mamás perfectas pero tenemos convencidos a medio mundo de que lo somos. O al menos la mía ha hecho tan bien su trabajo que no creo que haya una mejor.

Podemos no ser perfectas pero nos damos el lujo de acercarnos por momentos porque también es cierto que por cada golpe que Lorenzo se ha dado lo he salvado de 50. Por cada gripa que no se ha vuelto una pulmonía he inventado las mil maneras de darle dolex, limpiarle la nariz con suero y una jeringa o tomarle la temperatura sin que los vecinos crean que lo estoy torturando. Por cada noche en la que he promovido su indisciplina llevándomelo a la cama he pasado otras 30 al lado de su cuna cantándole con mi voz de tarro canciones inventadas y explicándole con argumentos, que está lejos de entender,  por qué debe dormir en su cuarto. Por cada vez que me he quejado porque no me deja hacer nada hay 10.000 veces más que se me ha inflado el ego e hinchado el corazón porque sólo quiere estar conmigo. Y porque gracias a su alto grado de mamitis he perfeccionado el arte de estar lista en 5 minutos y aún así verme regia.

Así las cosas, estoy dispuesta a seguir equivocándome. Me estoy preparando por ejemplo para ser la mejor mentirosa de la historia con tal de que mi versión de Papá Noel y el ratón Pérez sean lo suficientemente verídicas y divertidas. Aprenderé a fingir que no me importa cuando me ruegue con lágrimas en los ojos que no lo deje en el jardín. Estoy practicando mis métodos uribistas para cuando tenga que expiarle su historial en el computador. Y por supuesto estoy practicando mi cara de querida cuando me presente esas flacuchentas sin gracia que se conseguirá de novias.

Porque así con todas mis metidas de pata, mis errores, mis rabietas, mis mentiras y mis regaños solamente espero poder ser la mejor mamá para Lorenzo.

Captura de pantalla 2015-01-06 a las 11.09.15 p.m.

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Latest comments
  • Que lindo me conmovió !!! Aquí a las 3 am mientras intento q mi hija se duerma pienso que yo también sólo quiero ser la mejor mama para ella.

  • ESA LA DE LA CLINICA, HACIÉNDOLE MIL EXÁMENES PARA QUE LE DETECTEN EL MOTIVO DE LA FIEBRE, SABER QUE ALIEN LE CONTAGIÓ JAJAJAJA, SI LOS DOCTORES ME VEN CON ESA CARA : PRIMERIZAAAA AJAJAJAJA NO ME IMPORTA ES QUE EL SUSTO NO ME LO QUITA NADIE…. MUY BUENO

  • jajajaja es real lo de pracicar la cara de querida para las flacuchentas y estar dispuesta a invitarla a cuanta reunion y paseo planeemos para que no sea el quien se vaya con su familia…jajaj me encantó !

  • jajajaja es real lo de practicar la cara de querida para las flacuchentas y estar dispuesta a invitarla a cuanta reunion y paseo planeemos para que no sea el quien se vaya con su familia…jajaj me encantó !

  • Bueno es verdad, pero como cada bebe es diferente, cada mami tambien lo es, hay que aprender a creer en los instintos, tras equivocarnos aprender de los errores, nuestros bebes son los que nos enseñan cada dia, como amo mi pequeño, aunque a veces sea frustrante no saber por que llora, buenas o malas mamás pero una irreemplazable.

  • Se me aguaron los ojos. Yo también quiero ser la mejor mamá para Agustín y Cristobal, aunque me equivoque muchas veces.

  • Una delicia leer cada uno de estos post! Felicitaciones!

  • Oye, por cosas de la vida me encontré hoy con tu blog, me has conmovido enormemente y a la vez me he reído a carcajadas (al estilo Sofia Vergara) con tu forma de escribir tan humana, real y sincera, es fantástico encontrar a través de la lectura y narrativa de tus experiencias como madre tannnta frescura.
    Mis sinceras felicitaciones, ahora tienes una nueva seguidora
    .

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